Internet: ¿El nuevo aliado de los grupos supremacistas?
fuente: Telesur
Los
hechos "alternativos", las noticias falsas, los tuits de Trump y la
derecha alternativa representan, según Bartlett, la previsible
subcultura de Internet.
Los grupos de
extrema derecha y nacionalistas blancos como Stormfront y el Ku Klux
Klan (KKK) abrazaron la tecnología como un "medio de comunicación
alternativo" y muchos analistas se muestran sorprendidos ante la
promoción de agendas que impulsan ideales opuestos a la tolerancia, el
respeto y la apertura.
En los años previos
a los atentados terroristas de Noruega en 2011, el terrorista Anders
Breivik escribió un manifiesto de 1.516 páginas titulado "2083: Una
declaración de Independencia Europea", en él remarcó su convencimiento
de que los medios sociales, en especial Facebook, facilitarían la lucha
de los movimientos de resistencia blancos contra la multiculturalidad
porque ofrecían nuevos medios para difundir la propaganda y unían
personas del mundo entero que pensaban de forma parecida.
Miembro de la orden de los Caballeros de la Brigada Rebelde del KKK enciende una antorcha durante ceremonia en propiedad privada en Martinsville, Virginia. Fuente: EFE
El exlíder del KKK,
Don Black, gestionaba su página web e indicó que el objetivo de la web
era "proporcionar un medio de comunicación alternativo" y crear una
comunidad virtual para el movimiento de nacionalistas blancos.
En Internet los
foros y blogs de tinte xenófobo están a la orden del día, "cuanto más
odio hay en el ambiente, más fácil es que algunos pasen de la palabra a
la acción", señaló en declaraciones el investigador del centro
especializado en estudios sobre el racismo Expo, Jonathan Leman.
"Los grupos
radicales, especialmente aquellos de la extrema derecha que aborrecen la
inclusión y les preocupa la diversidad, se sienten muy cómodos en
plataformas cuyo objetivo es promover precisamente los valores del
racismo", indicó el periodista y director del Centro para el Análisis de
los Medios Sociales, Jamie Bartlett.
A pesar de las
hipótesis optimistas de los años noventa que veían la red como una
herramienta para crear un "cultura humana maravillosa", los hechos
alternativos, las noticias falsas, los tuits de Trump y la derecha
alternativa representan, según Bartlett, la previsible subcultura de
Internet y el pensamiento de los fundamentalistas de la libertad de
expresión, los trols de Internet, los misóginos y nacionalistas
blancos".
El movimiento de la
derecha alternativa, explica Bartlett, es bastante etéreo y poco
político por lo que los grupos más radicales están llenando ese vacío. Charlottesville es
un buen ejemplo de ello. "¿Cuáles serán las consecuencias en el mundo
real si estas personas salen de su mundo de fantasía en la red y
experimentan de forma dañina con tácticas violentas en el mundo real?",
se preguntó en un artículo la escritora Angela Nagle.
Ante la acusación
reciente contra las redes sociales sobre ser reservorio de movimientos
de extrema derecha, estas se mostraron hostiles con esos grupos. Pero
estos no tardaron en encontrar o inventarse otras alternativas. Por
ejemplo, la red social para miembros de la extrema derecha Gab surgió
como "una alternativa ante el monopolio de izquierdas en las redes
sociales". La creó Andrew Torba, un exalumno de Y Combinator, una
incubadora de starups de Silicon Valley.
La página web
Patreon comenzó a expulsar a los nacionalistas blancos pero surgió
entonces Hatreon, que se fundó como alternativa. Fue creada por Cody
Wilson, que se autodescribe como anarquista de Internet y que participó
en un proyecto anónimo para el diseño de un monedero bitcoin y armas con
impresoras 3D.

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