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Un año después de que el Comandante Hugo Chávez denunciara a la Convención Americana sobre Derechos Humanos (DDHH) por su parcialización política en contra de los intereses de la Patria de Bolívar, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, formalizó el 10 de septiembre de 2013 la salida del país de este bloque internacional.
Desde entonces, ninguno de los órganos que integran el también llamado Pacto de San José, como son la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tienen jurisdicción sobre la nación latinoamericana.
“Mientras estemos aquí no dejaremos que nadie mancille a Venezuela. Nadie se mete con Venezuela. Ya basta. Se le acabó el tiempo a la CIDH”, destacó el Jefe de Estado, desde el Palacio de Miraflores, durante el anuncio de esta medida, al tiempo que recordó el reconocimiento que la CIDH le dio al gobierno de facto de Pedro Carmona Estanga, al que llamaba “gobierno legítimo”.
El Presidente Maduro denunció que durante el 2002 y 2005, la  CIDH persiguió a la democracia venezolana y protegió a terroristas, y “se cree un poder supranacional. Se cree que son un poder por encima de gobiernos legítimos del continente”.
Venezuela ha sido promotora en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) de una reforma del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, junto a otras naciones latinoamericanas, como las que integran la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América – Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), la cual ha encontrado oposición en el gobierno de Estados Unidos.

Estados Unidos no integra la convención

Pese a que la sede de los órganos de la Convención Americana de Derechos Humanos se encuentra en Washington, el país anfitrión no ha suscrito los acuerdos interamericanos.

Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la corte ni de la comisión que actúa contra el gobierno venezolano desde 1999.

De allí que el Jefe de Estado venezolano señaló, en su momento, que: “Casi todos los participantes y la burocracia que forman parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos están capturados por los intereses del Departamento de Estado de Estados Unidos”.

Venezuela en cambio no solo ha suscrito los acuerdos de esta convención, sino que además integra y participa activamente en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas.

Por otra parte, ha sido favorable su evaluación en el Informe Anual de DDHH que realiza la ONU, debido a la política de ampliación de los derechos sociales, económicos, y culturales del pueblo venezolano.      /CP

 fuente: VTV