La
constituyente Érika Farías precisó que no se trata de hacer una ley
para un hecho específico, sino un decreto que asegure la no repetición
de la violencia en el país.
Las conversaciones
sobre la Ley Constitucional Contra el Odio, la Intolerancia y por la
Convivencia Pacífica tendrán como escenario las escuelas y universidades
de Venezuela, así lo informó la miembro de la Asamblea Nacional
Constituyente (ANC), Érika Farías.
"No se trata de
hacer una ley que implique un hecho específico, sino una ley que permita
generar las condiciones para que esos hechos no se repitan en el país",
indicó Farías.
Explicó que la idea
es abrir un debate en todo el país para discutir el impacto de los
antivalores como la intolerancia, el odio y la violencia auspiciados por
sectores de la oposición política venezolana que desde abril de 2017
invadió las calles del país y causó pérdidas humanas y materiales
importantes.
La propuesta presentada por el presidente venezolano Nicolás Maduro
tiene entre sus principales fines erradicar las expresiones
discriminatorias de índole político e ideológico, así como raciales y
supremacistas. También busca el diálogo para concretar la paz en el país
suramericano.
Los funcionarios
que hayan participado directa o indirectamente acciones violentas serán
sancionados y se revisarán las medidas privativas de libertad
establecidas en las leyes venezolanas. En muchos países del mundo, los
delitos de odio acarrean penas mayores.
Con respecto al
diálogo entre el presidente venezolano y homólogo estadounidense Donald
Trump, el Gobierno venezolano afirmó que se encontrarían dos líderes de
modelos opuestos: el capitalismo en abierta crisis existencial y un
"modelo de sociedad basado en los principios del socialismo".
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